Dentro de este extenso mundo de Linux, siempre he escuchado hablar de debian. Una de las cosas más resaltantes que llegué a escuchar es que debian era elitista entre otras muchas más opiniones. Este hecho me llevó a sentir un poco de temor para usar esta distribución. Sin embargo, me decidí a usarla y cuando lo hice logró cautivarme.
Es muy fácil desmentir tantas cosas que se hablan de debian, cosas no positivas para ser más exacto, y algo que lo define y caracteriza, es el hecho de que es como una forma de vivir. Creo que esta es la razón fundamental del comportamiento que caracteriza a un usuario debian con respecto a otros usuarios (en el sentido bueno de la frase, es decir, sin caer en ningún fanatismo). Tengo un amigo que siempre confía en las versiones estables de debian, él cree en el proyecto como tal, él sabe que hay cientos de personas detrás de cada paquete buscando la mejor calidad posible, también estoy seguro que habemos muchos en su condición y eso es un logro muy importante de esta comunidad llamada debian.
Puedo también citar una frase de Héctor Colina: “ Cuando los cachos no son cachos si no… flores” y estoy muy de acuerdo, porque todo lo que a mi me parecía ser incómodo en debian antes de usarlo, en realidad son bondades como tal.
Para finalizar, quiero felicitar a todos los que trabajaron para que http://planeta.debian.net/ fuera posible.