He visto tantos disgustos entre los desarrolladores Debian con esto del Dunc-Tank que decidí invertir un poco de mi tiempo para comprender qué es Dunc-Tank y por qué hay tantos paquetes que están siendo dados a adopción por estos disgustos.
La definición, según se desprende de la página oficial del experimento es:
” The Dunc-Tank is an experiment to see how targetted fund raising can improve Debian. As our first (and maybe only) project, we’re trying to help the release of etch happen on time. We don’t know if it will work, but it seems worth a try — and if you agree, after browsing the site, you might even like to contribute!” *
Bueno, evidentemente es un experimento que trata ver si el movimiento de fondos (dinero) dentro del proyecto (supongo remuneraciones) ayudaría a mejorar Debian.
Luego, en la sección about del experimento, hay una frase que me llamó la atención y que cito debajo:
*” but actually paying people to sit down and do useful Debian work rather than some other day job.”

Qué tan efectivo será esto sabiendo que la mayoría de los que dedican su tiempo líbre a desarrollar y/o mantener paquetes en Debian lo hacen de manera voluntaria y por un sentimiento de responsabilidad que te es basamentado por el Contrato Social ( al menos ese es mi caso). Supongo que el día en que Debian se vuelva como un día más de trabajo símplemente se perderán muchas cosas que hacen a Debian una gran comunidad, además de que un día de trabajo no es muy divertido que se diga. Por otro lado creo que deberían haber personas de acuerdo con este experimento como todo en la vida (gente a favor, gente en contra) pero supongo que así como algunos estarán de acuerdo, muchos otros sencillamente se sentiran disgustados e indignados y puedo demostrarlo:
http://xerakko.livejournal.com/8859.html
http://blog.madism.org/index.php/2006/09/29/104-sadbitterangryness
http://blog.madism.org/index.php/2006/10/15/107-disgust
http://lists.debian.org/debian-devel/2006/10/msg00022.html
http://lists.debian.org/debian-devel/2006/10/msg00606.html
Bueno, puedo seguir colocando ejemplos pero eso ya no viene al caso.
En la sección What will the future bring? dentro de http://www.dunc-tank.org/about.html dice:

  • ” As Dunc is an experiment, we don’t know what will end up happening with it. We may decide it works perfectly as is, or that it was a horrible idea that should never have been tried. In any event, we expect to review what worked, what didn’t, and what should be done over the course of the first project, and have a public discussion about what to do after the release of etch.”*
    Como es un experimento ellos no sabrán cómo terminará o qué impacto tendrá, pienso que esto es algo un tanto inmaduro. Pienso que si Debian es un proyecto de 13 años los experimentos no se pueden implementar sin preveer los problemas que puedan traer, además sabiendo que Debian tiene una filosofía bastante fuerte.
    Hice una pregunta en la lista debian-devel y noté cierto hermetismo. La respuesta que obtuve es la siguiente:
  • “It boils down to whether money is the ultimate value. Some developers
    believe there are things that money cannot bought. Some developers
    include “Debian involvement” in that list.”*
    Definitivamente son más los contras que los pro. Dunc Tank no es un experimento satisfactorio. La mayoría de los desarrolladores aportan su tiempo Voluntariamente que vendría a ser la forma en que se pide se contribuya si se hace un estudio minucioso del Contrato Social de Debian (Contrato que de hecho logró cautivarme).
    Siempre he pensado que una cosa que hace distinta a esta distro con respecto a otras es su filosofía, debian como lo he dicho en otras entradas de mi blog es como una forma de vivir, y esto se está demostrando con la respuesta de los desarrolladores con respecto a aquello que va indirectamente en contra de la filosofía de Debian. Tal como dice arriba: hay gente que cree que hay cosas que el dinero no puede comprar (yo estoy totalmente de acuerdo)
    De todas maneras no hay mejor sabio que el tiempo por tanto habrá que esperar a que sea el quien dicte quién tiene la razón.