Apago tu voz
Escucho la luz
Veo en la oscuridad
Creo que es la claridad
La sangre de tu sangre
La tierra de la tierra
La luz de las tinieblas
El color de lo incoloro
La vida de lo inanimado
La energía que se transforma
Se transforma, ¿es cruda?
Cruda como tu piel
Dulce como tu ser
Sabor sin sabor
Sabor de los sabores
Olores marchitos
Marchito es el sol que alumbra tu ventana
Porque tú prefieres la noche,
Marchita es la noche
Porque no es iluminada
¿Acaso la luz no merece ser escuchada?
¿Acaso no puedo prender tu voz?
¿Existen fronteras?
¿Existe el infinito?
¿Existes tú?
¿Existo yo?
¿Existe un Dios?
¿Lees entre líneas?
La vida: una parábola
Un espiral sin fin
Tu mente no tiene fronteras
Sí puedo escuchar la luz
Creo en Dios
No se si existo
No se si existes
No existen las fronteras
Las fronteras las crea el hombre
La religión nos etiqueta
Creo en un solo Dios
No se si creer en ti
La vida es como una rosa
Negra y espinada,
Espinado es el hombre
El hombre que quiere ser un Dios
Puedo prender tu voz
Los insectos tienen derechos
Y yo voy derecho al cuerno
El mundo que se acaba
Lleno está de fronteras,
De etiquetas, de ti,
De mí, de él
De la esencia marchita
Marchita por ti, por mí.
No hay peor ignorante que el que ignora.
Ignorar es Basura
Y se es Basura al ignorar.
¿Quién tiene problemas?
¿Serás tú? o ¿Seré yo?