Desde que tengo 14 años, siempre he tenido una visión muy personal y escéptica de las oficinas. Tal vez por eso decidí estudiar Ciencias Experimentales en vez de Ciencias económicas. Siempre pensé que las oficinas eran lugares en donde la poco profesionalidad y la poca ética podía reinar. Claro, estoy seguro que esto debe ocurrir en cualquier ámbito de trabajo, pero creo que ocurre más en las oficinas.
Actualmente trabajo como administrador de sistemas, mientras me gradúo, en una empresa. Una de las ventajas que creí tener en un principio fue la de que en esta oficina la mayoría son mujeres (¡error!). Cuando comencé actividades, pude notar cierto grado de cooperatividad de las trabajadoras para conmigo. Con el paso del tiempo, fui aceptando cosas que tal vez nunca tuve que aceptar, como que me lavaran los recipientes contenedores de comida o tal vez que me hicieran un café o un té.
Últimamente, creo que lo que más ha estado saliendo a flote es aquel dicho que dice: “Las mujeres son hormonales”. A continuación voy a contar una serie de… eventos que he visto a lo largo de estos 4 meses.
1) “Hoy estoy obstinada, tengo la regla”. Cuando dicho evento ocurre, uno no sabe qué hacer. Tienes que meterte en la cabeza de la mujer que está en el período menstrual para tener una idea de cómo puedes hablarle. WTF?
2) “Hoy estoy fastidiada, estos tacones me están matando”. ¿Entonces para qué coño se ponen esos tacones?
3) “Por favor, no te encierres en la oficina. Necesito sentir que hay alguien ahí”. ¿O sea que no puedo tener mi privacidad en mi oficina porque no te quieres sentir sola?
4) “Estoy vendiendo estos productos…” ¿Acaso es esto una oficina o un mercado de pulgas?
5) “Fulanita se mete al baño y lo llena todo de agua y…”. ¡Entonces reclámale a fulanita que está meando o llenando de agua todo el piso!
6) “La laptop no se me está conectando al Internet, qué pasará…” ¡Si no conectas el patch cord no habrá conexión!
7) “Puedes venir y cambiar la posición del monitor para que se vea más bonito…”. Yo no quiero comentar al respecto.
Ahora entiendo por qué es tan difícil para una empresa contratar mujeres. Las mujeres tienden a complicar mucho las áreas de trabajo, y no digo que un hombre no, pero al menos en mi experiencia solo he tenido esta y es por eso que solo puedo hablar de oficinas llenas de mujeres.
Unos de los consejos que daría a las personas que quieren vivir una vida tranquila en una oficina donde hay muchas mujeres:
1) No intimes mucho con tus compañeras de trabajo, es decir, supongo que siempre habrá alguien con quien vas a intimar bastante pero entonces se selectivo de con quién intimas.
2) No dejes que irrumpan tu privacidad. Llega a tiempo a la oficina, y enciérrate. Con esto no digo que no interactues con los demás, pero si estás trabajando, enciérrate.
3) No le compres porquerías a los que traigan cosas al trabajo. Luego se volverá algo insostenible.
4) No aceptes que te hagan algún favor del cual podrían sacar provecho. Y no me refiero tanto a favores de trabajo, porque al final se es un equipo, pero evita que te hagan un café, o un té, o te laven algo.
5) Mantén siempre la distancia. (ver http://muammar.me/blog/index.php?/archives/260-Acerca-del-control-y-otras-yerbas..html)
Tal vez es como me dijeron: “Te hace falta que haya otro hombre para hablar mal de las mujeres que trabajan contigo”. Y pues yo creo que sí. Cuando me contrataron, el pana que me contrató me dijo:
1) Llega a las 8:00 am y vete a las 5:00 pm.
2) Enciérrate en tu oficina.
3) No te pongas a hacer trabajo que no te corresponde.
4) Mira que hay puras mujeres, no les pares bolas.
Yo creo que no le hice caso. Es demasiado agotador tener que meterse en la cabeza de las mujeres para saber cómo hablarles. ¡Que se vayan al demonio! En estos momentos estoy pasando por la transición de lo que no se debía hacer a lo que se debe hacer, y vaya que se está tornando problemático.
Las oficinas en donde hay muchas féminas son más complicada… incluso sin haber estado en una oficina más heterogénea o más grande creo con convicción que es así…