Quisiera salir corriendo a tus brazos llenos de espinas,
Tal vez regocijarme en tu regazo frío, en tu aspereza,
Tu cuerpo cansado, tu amor distanciado, tus mentiras..
Sentir el calor generado por tu ausencia,
Sentir el amor de tus palabras atacantes…
¿Acaso no tengo derecho a la utopía?
Quisiera matar todo lo que siento,
Tal vez sentirlo más fuerte que nunca,
Sentir que ya no te tengo nada más que odio,
¿Acaso no tengo derecho a despreciarte?
Quisiera dejar de arrastrarme hacia vos,
Tal vez olvidar todas las palabras de tu falso amor,
Dejar de pensar en todos los que te tocaron un día,
Sentir que ya no me importas…
¿Acaso no tengo derecho a valorarme?
Quisiera que te pudrieras lentamente,
Que la tristeza se apoderara de vos, de tu piel, de tu ser,
Que mi ausencia te ahogara…
¿Acaso no tengo ningún valor?
Quisiera ver el ocaso eterno en eterno silencio,
El eterno morir del día, el morir de tu amor,
El negro, el gris, el rojo, y el cordero negro que bala…
El ocaso se apodera de mi.