Luego de que me he mudado por enésima vez, y esta vez para hacer la tesis de maestría, nunca tengo tiempo. Espero que luego de divagar escribiendo esto, al final el texto se relacione con el título de este post.

Todo comenzó hoy 29 de Febrero en la mañana cuando me dirigía al laboratorio a encerrarme por unas cuantas horas. Cuando iba caminando, vi desde lejos una mujer de aproximadamente 37 años parada con cara de preocupación viendo hacia el lado contrario de la calle donde ella se encontraba. Noto esto desde la distancia, y no puedo evitar hacer contacto visual con ella (no se, parte de mi preocupación por verla así). Al acercarme, inevitable porque era la vía para llegar a mi destino, ella me dice en Italiano: « Buenos días, disculpe, ¿puede ayudarme? ». Le respondo que no se hablar el idioma (hablo otros idiomas pero no el del lugar donde habito actualmente). Para mi sorpresa, comenzó a hablarme en español, pero no en ese español bizarro de España (sorry pipol).

Una vez que la barrera del idioma fue sobrepasada, me explica por qué está así. Era que una paloma había sido golpeada por un carro y estaba aún viva, sin poder volar, y malherida. Ella me dice que era cubana, residenciada en USA, y que estaba  aquí en Perugia por cuestiones de estudio. También me preguntó que si no era posible que yo cuidara de la malherida ave. Le he dicho que no era posible, puesto que yo estaba residenciado en una residencia de estudiantes. Sin embargo, esto no la detuvo para decirme que le hiciera el favor de recoger el ave por ella. Para lo cual, pasamos juntos la calle, ella se ha quitado su saco, y debajo tenía otra chaqueta, la cual me ha proporcionado para tomar a la paloma (que sangraba, y que se veía bien adolorida pero creo que puede salvarse). Yo pues, tomé su chaqueta, y gentilmente agarré al pobre animal, lo envolví y se lo di a ella. Ella me preguntó cómo podría ayudar a sanarla, y como en mi casa en Venezuela, nosotros solíamos ayudar a perros malheridos, gatos, o aves, pues le di indicaciones.

Luego, ella me da las gracias por tomar el ave, y sigo mi camino. Pero entonces pienso: si ella está aquí en mi condición, eso de que yo vivía en una residencia no fue más que una puta excusa para no hacer nada. Me sentí muy mal. Y esto se relaciona con el tiempo. No deberíamos permitir que nada nos quite el tiempo que necesitamos para apreciar las cosas que no son tan “importantes” en la vida, de este hijo de puta sistema en que vivimos. No deberíamos  dejar morir a un pequeño animal si podemos ayudarle (esta mujer para mi fue la heroína del día, porque a pesar de su condición de vivir sabe Dios en que lugar con ciertas reglas, ella ayudó a ese ser viviente sin importarle nada). No deberíamos permitirnos dejar de compartir tiempo con nuestra familia. El tiempo así no sepamos qué carajos es, hay que aprovecharlo y repartirlo de una manera que no se vuelva solo el consumo de nuestras vidas. En algo el tiempo debería de alimentar nuestras vidas también.

Seguramente como estoy tan sumergido en el sistema, estaré de nuevo diciendo algún día muy próximo que no tengo tiempo, y debo aceptar que odio mucho saber eso. Al no haber tenido los cojones que tuvo esta mujer de ayudar al animal herido, me cuestiono si soy una buena persona o no. Fuckk off.